domingo, 21 de enero de 2007

El Spray navega de nuevo


EL SPRAY NAVEGA DE NUEVO.
Su skipper se llama Guy Bernardin, una leyenda de la navegación en solitario en Francia, poco conocida y con una personalidad extraordinaria. Pionero de las regatas de vuelta al mundo en solitario, participó en las dos primeras ediciones de la BOC Challenge, aquellas que ganó Philippe Jeantot. Tambien estaba en la linea de salida de la primera Vendèe Globe, aunque en esta ocasión la mala suerte le hizo tener que abandonar la regata en Australia. Una pequeña corteza de pan se le clavó entre dos muelas el día de la salida causandole posteriormente una infección. Agotadas sus existencias de antibióticos se vio obligado a recalar en Australia para recibir asistencia médica. Es dificil imaginar lo terrible que debió resultarle la travesía. Tres dias despues pero ya fuera de carrera vuelve a tomar la salida y termina su vuelta al mundo. Ha pasado seis veces el Cabo de Hornos en carrera y recorrido el equivalente a 16 vueltas al mundo casi siempre en solitario.
En 1992 decide comprarse un barco para su úso particular,en vez de dirigirse cualquiera de los astilleros franceses que seguramente le hubiera hecho un buen precio, se marcha a Estados Unidos y se compra una réplica del Spray de Joshua Slocum con treinta años de antiguedad y construido como el original de forma artesanal y por un solo tío. Todo el mundo coincide en que es la réplica más exacta que se ha hecho nunca.
En el año 1995 cien años despues que Slocum sale de Newport para dar la vuelta al mundo, en esta ocasión el solitario empedernido va acompañado de su mujer y de su hijo de once meses. Estará de vuelta en julio del 98 para la fiesta de conmemoración de la histórica vuelta de Slocum.
Al no encontrar esponsor para poder participar el la última edición de la Vendèe, decide preparar su Spray y volver a zarpar para otra vuelta al mundo, esta vez sólo y sin escalas. A la edad de 61 años larga amarras en septiembre de 2005, a bordo nada de electrónica, ni de radar, ni de piloto automático, solo una BLU para estar en contacto con tierra. Cuenta poder estar de regreso en unos trescientos dias, muy lejos quedan sus días de competición, se contenta con mantener una media de cuatro o cinco nudos.
Sin duda Bernardin es uno más de esa gran lista de marinos franceses llamados de leyenda. El que esa lista sea tan larga no es casual. El viaje de Bernardin está siendo seguido por los alumnos de primaria de una escuela donde gracias a un radio aficionado que ha instalado allí su equipo, pueden estar al corriente de la situación del Spray asi como del día a día de su skipper. No es de extrañar que tengan esa estupenda cantera de la que cada año salen nuevos navegantes a verselas con el Atlántico con sus barquitos de seis metros y medio en la Mini Transat.
Manolo.

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